miércoles, 30 de julio de 2008

Cada vez que me despido de ti me muero por dentro. Y cada vez que me reencuentro contigo, siento que estoy en el cielo.
Solo en la agonía de despedirnos somos capaces de comprender la profundidad de nuestro amor
Si fuésemos capaces de saber cuándo y dónde volveremos a encontrarnos de nuevo, nuestra despedida sería más tierna.
Un millón de palabras no pueden hacer que vuelvas. Lo sé, porque lo he intentado. Tampoco un millón de lagrimas. Lo sé porque he llorado hasta no poder más.
Tal vez lo único que duele más que decirte adiós es no haber tenido la ocasión de haberme despedido de ti.
Soñar como si fueses a vivir para siempre y vivir como si fueses a morir hoy mismo.


.......................................................PAPA :/

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